Introducción
El Ford Explorer eléctrico es uno de esos modelos que intentan hacer que el cambio al coche eléctrico resulte lo más natural posible. Mantiene el formato de un SUV familiar, ofrece un interior amplio y apuesta por una tecnología que permite utilizarlo tanto en ciudad como en viajes largos.
En este artículo nos centramos en el Ford Explorer Collection con tracción integral AWD, equipado además con bomba de calor, paquete Driver y bola de remolque, una configuración especialmente interesante para quien busca un vehículo eléctrico familiar que no renuncie a la versatilidad.
La gama Explorer eléctrica ofrece diferentes configuraciones de batería y tracción. En la versión de autonomía extendida AWD, Ford anuncia una autonomía de hasta 553 km en ciclo combinado WLTP, con un consumo homologado dentro de la gama Explorer de entre 14,6 y 17,3 kWh/100 km.
Pero más allá de los datos de homologación, hemos tenido la oportunidad de convivir con el Explorer durante una semana, recorriendo prácticamente a partes iguales ciudad y carretera. Y ahí es donde este SUV nos ha permitido comprobar hasta qué punto puede funcionar como coche familiar para el día a día.
Diseño exterior del Ford Explorer Collection
El Explorer tiene una presencia claramente SUV. Sus líneas son robustas, pero Ford ha trabajado también la aerodinámica para conseguir que el diseño exterior contribuya a mejorar la eficiencia del vehículo.
El acabado Collection añade una imagen todavía más diferenciada. La unidad que hemos probado combina la pintura Gris Cactus con el techo negro en contraste y un cubrecárter oscuro específico, elementos que le dan una apariencia más aventurera.
También encontramos detalles específicos en el diseño exterior que refuerzan esa imagen de vehículo preparado para viajar y salir de la rutina.
Y aquí aparece uno de los elementos que puede resultar interesante para determinados usuarios: la bola de remolque.
En el Explorer AWD correctamente equipado, Ford anuncia una capacidad de remolque de hasta 1.800 kg. Esto amplía considerablemente las posibilidades de uso del vehículo para quienes necesitan transportar determinados equipos o utilizar un remolque.
Interior: espacio y tecnología
Uno de los aspectos que más nos ha gustado durante nuestra semana con el Explorer ha sido precisamente el interior.
Estamos ante un SUV de tamaño considerable y eso se nota especialmente en las plazas traseras. El espacio disponible permite viajar con comodidad y convierte al Explorer en un vehículo muy apropiado para una familia.
En el centro del salpicadero encontramos la pantalla táctil SYNC Move de 14,6 pulgadas, que además puede desplazarse para adaptarla a diferentes posiciones. Detrás de ella se encuentra el compartimento My Private Locker, un espacio de almacenamiento que puede mantenerse cerrado y que resulta práctico para guardar objetos personales.
También destaca la MegaConsola, que ofrece hasta 17 litros de capacidad y permite guardar objetos de diferentes tamaños, incluyendo un bolso grande, un ordenador portátil o varias botellas.
El cuadro de instrumentos digital tiene 5,3 pulgadas y concentra la información necesaria para el conductor.
Un interior pensado para una familia
El Explorer no intenta convertir el interior en un espacio excesivamente complicado. Hay tecnología, pero también encontramos controles físicos que facilitan el uso cotidiano.
En nuestra unidad nos ha gustado especialmente disponer de botones en el volante para controlar las principales funciones. Puede parecer un detalle menor, pero cuando utilizamos el coche todos los días resulta mucho más cómodo poder acceder rápidamente a determinadas funciones sin tener que entrar constantemente en la pantalla central.
También encontramos diferentes soluciones de almacenamiento y elementos orientados a facilitar los viajes familiares.
Ford ofrece incluso una escotilla posterior para transportar objetos largos, como unos esquís, sin necesidad de abatir completamente los asientos traseros. Cuando no se utiliza, esta zona puede convertirse en reposabrazos central con portavasos.
Confort y suspensión
Si hay un aspecto que queremos destacar especialmente después de una semana con el Ford Explorer es el confort de marcha.
El conjunto se siente pensado para recorrer kilómetros con tranquilidad. La suspensión ha sido uno de los elementos que más nos ha gustado durante la prueba, especialmente teniendo en cuenta el tamaño y el peso del vehículo.
En ciudad consigue filtrar buena parte de las irregularidades y, cuando salimos a carretera, mantiene una respuesta que transmite seguridad y estabilidad.
Este carácter confortable encaja muy bien con el planteamiento del Explorer: no es un SUV que busque constantemente ofrecer una conducción deportiva, sino un vehículo que pretende que sus ocupantes lleguen a destino cómodamente.
Motorización y tracción integral AWD
La configuración que hemos probado dispone de tracción integral AWD, con un motor eléctrico asociado a cada eje.
Esta solución permite disponer de tracción en las cuatro ruedas y adaptar la entrega de potencia a las condiciones de conducción.
Ford ofrece diferentes modos de conducción, entre ellos Normal, ECO, Sport, Individual y un modo específico de Tracción, este último disponible en las versiones AWD.
En la gama de autonomía extendida, Ford anuncia una batería de 77 kWh para la configuración AWD, con una autonomía combinada de hasta 553 km según el ciclo WLTP.
La tracción integral supone un incremento de peso y, normalmente, también puede tener influencia sobre el consumo frente a una versión equivalente de tracción trasera. Precisamente por eso nos parece especialmente interesante comprobar cómo se ha comportado durante nuestra prueba real.
Consumo real del Ford Explorer AWD
Durante la semana que hemos tenido el Ford Explorer hemos realizado prácticamente un uso al 50 % entre ciudad y carretera.
En ciudad hemos conseguido consumos medios por trayecto inferiores a 15 kWh/100 km, una cifra que nos ha parecido bastante buena teniendo en cuenta el tamaño del vehículo y que nuestra unidad cuenta con tracción integral.
Pero donde realmente nos sorprendió fue en carretera.
En un viaje entre Madrid y Valencia, el Ford Explorer consiguió un consumo medio de 17,9 kWh/100 km.
Es un dato que nos ha sorprendido gratamente porque estamos hablando de un SUV eléctrico de tamaño considerable, con tracción integral y una configuración pensada para ofrecer un buen equilibrio entre espacio, confort y prestaciones.
Como siempre, el consumo real puede variar en función de la velocidad, la temperatura, el viento, la carga del vehículo, el perfil de la ruta y el estilo de conducción. Ford también recuerda que las cifras WLTP no representan necesariamente el consumo que se obtendrá en todas las condiciones reales.
Autonomía
Para la configuración de batería de autonomía extendida y tracción integral, Ford anuncia hasta 553 km de autonomía combinada WLTP.
Esta cifra permite plantear el Explorer como un vehículo apto no solo para desplazamientos urbanos, sino también para viajes largos.
Y nuestra experiencia durante el recorrido Madrid-Valencia refuerza precisamente esa idea. Con un consumo de 17,9 kWh/100 km, el Explorer demuestra que puede mantener un gasto razonable cuando salimos de la ciudad.
La autonomía real, evidentemente, dependerá de las condiciones de cada trayecto.
Carga del Ford Explorer eléctrico
El Explorer está preparado tanto para la carga doméstica como para utilizar redes públicas de alta potencia.
Ford indica que los cargadores públicos de corriente continua de alta velocidad, de más de 200 kW, pueden permitir recuperar hasta 192 km de autonomía en aproximadamente 10 minutos o pasar del 10 al 80 % de batería en unos 26 minutos en la configuración de autonomía extendida AWD.
El tiempo real dependerá de la potencia disponible en el cargador y de factores como la temperatura de la batería, la temperatura exterior o el estado de carga.
Carga en casa
Para el uso diario, una instalación de carga doméstica permite dejar el Explorer conectado durante la noche y comenzar cada jornada con la batería preparada.
Ford también ofrece la posibilidad de utilizar un cable de carga Modo 2 en un enchufe doméstico de 230 V, aunque la propia marca recomienda reservar esta alternativa para usos ocasionales.
Red de carga pública
El Explorer puede acceder a la red BlueOval Charge Network x Octopus Electroverse, que Ford cifra en más de un millón de puntos de carga públicos de corriente alterna y continua repartidos por más de 30 países europeos.
Además, la integración con IONITY permite acceder a cargadores de alta potencia durante los viajes.
El sistema Plug&Charge facilita todavía más el proceso en las estaciones compatibles: basta con conectar el vehículo para iniciar la carga sin necesidad de utilizar una aplicación, tarjeta de pago o tarjeta RFID.
Bomba de calor
Nuestra unidad incorpora bomba de calor, un elemento especialmente interesante en un vehículo eléctrico.
La climatización puede tener una influencia importante sobre el consumo, especialmente cuando utilizamos calefacción en invierno. Una bomba de calor permite gestionar de manera más eficiente la energía destinada a climatizar el habitáculo.
Para quien utilice el Explorer durante todo el año y realice habitualmente viajes largos, nos parece un extra especialmente interesante.
Pro Power Onboard: energía fuera de casa
El Ford Explorer Collection incorpora soluciones para utilizar la energía de la batería del vehículo fuera de la red eléctrica.
Esta edición dispone de Pro Power Onboard de 220 V en el maletero trasero, además de Pro Power Onboard de 2,3 kW en el puerto de carga. Esto permite alimentar determinados equipos directamente desde el vehículo.
Es una función especialmente interesante para actividades al aire libre, viajes o situaciones en las que necesitamos disponer de electricidad lejos de una toma convencional.
Paquete Driver: tecnología para facilitar la conducción
El paquete Driver añade diferentes sistemas destinados a facilitar tanto los desplazamientos por carretera como las maniobras.
Entre sus funciones se incluyen sistemas de asistencia al conductor, centrado de carril con asistencia para cambios de carril, aparcamiento asistido, Head-Up Display y un sistema de ayuda al estacionamiento con 12 sensores ultrasónicos y cinco cámaras para ofrecer una visión de 360 grados.
La cámara de 360 grados resulta especialmente útil en un SUV de estas dimensiones, sobre todo cuando tenemos que maniobrar en espacios reducidos.
El sistema de aparcamiento asistido puede detectar espacios disponibles y encargarse de la maniobra de estacionamiento con solo pulsar un botón.
Modos de conducción y conducción con un solo pedal
El Explorer dispone de cinco modos de conducción: Normal, ECO, Sport, Individual y Tracción, este último exclusivo de las versiones AWD.
También dispone de conducción con un solo pedal, una función que permite acelerar y frenar utilizando principalmente el pedal del acelerador.
En nuestro caso, hay un elemento que nos ha convencido menos y que tiene relación precisamente con la gestión de la frenada regenerativa.
Frenada regenerativa: uno de los aspectos a mejorar
En muchos vehículos eléctricos podemos controlar fácilmente la intensidad de la frenada regenerativa mediante unas levas situadas detrás del volante.
En el Explorer no tenemos esta posibilidad.
El sistema ofrece dos niveles de fuerza de frenada regenerativa y es necesario ir modulando la presión sobre el acelerador para conseguir que el vehículo decelere de la manera que queremos.
Para nosotros, es uno de los aspectos que mejoraríamos del Explorer. No porque el sistema no funcione, sino porque creemos que disponer de unas levas permitiría adaptar la retención de manera mucho más rápida e intuitiva, especialmente cuando alternamos entre ciudad, carretera y diferentes situaciones de conducción.
Dirección: demasiado blanda para nuestro gusto
Otro punto que hemos detectado durante nuestra prueba tiene una solución aparentemente más sencilla: la dirección.
Nos ha parecido excesivamente blanda y con una respuesta demasiado sensible a pequeños movimientos del volante.
Esto significa que cualquier movimiento, incluso uno muy pequeño, se transmite con bastante rapidez a las ruedas.
No es un problema que impida utilizar el coche con normalidad, pero creemos que una dirección algo más firme ayudaría a transmitir mayor sensación de control, especialmente cuando circulamos por carretera.
Seguridad y asistentes de conducción
El Ford Explorer incorpora una amplia gama de sistemas de seguridad y asistencia.
Entre las funciones disponibles encontramos control de crucero adaptativo, asistencia para el cambio de carril, cámaras de visión panorámica, reconocimiento de determinados elementos del entorno y diferentes tecnologías destinadas a facilitar la conducción.
Ford también destaca la estructura de seguridad del Explorer, con refuerzos de acero al boro y diferentes sistemas de protección para los ocupantes.
El modelo ha obtenido además cinco estrellas Euro NCAP, la máxima valoración del programa europeo de seguridad.
Maletero y practicidad
El enfoque familiar del Explorer se aprecia también en sus posibilidades de carga.
El acabado Collection incorpora un suelo de maletero reversible y redes de sujeción, pensados para mantener la carga organizada y evitar que determinados objetos se desplacen durante el viaje.
A esto se suma la posibilidad de utilizar la escotilla para transportar objetos largos y la propia versatilidad del habitáculo.
Con la tracción integral, una buena autonomía y la posibilidad de remolcar hasta 1.800 kg correctamente equipado, el Explorer se convierte en un vehículo especialmente versátil para una familia que no quiere limitarse únicamente a los desplazamientos urbanos.
Un día de 100 kilómetros con el Ford Explorer
Para mantener el mismo escenario de referencia que utilizamos en nuestros análisis, podemos calcular el coste de 100 kilómetros utilizando un consumo de 19 kWh/100 km.
Esto supondría consumir aproximadamente 19 kWh:
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Carga doméstica: 19 kWh × 0,11 €/kWh = 2,09 €.
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Carga AC pública: 19 kWh × 0,25 €/kWh = 4,75 €.
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Carga DC pública: 19 kWh × 0,55 €/kWh = 10,45 €.
Con unos 5 kW de potencia efectiva disponibles en casa, recuperar esos 19 kWh requeriría aproximadamente 3 horas y 48 minutos, siempre que la potencia se mantuviera de forma constante.
En nuestra prueba, los consumos urbanos inferiores a 15 kWh/100 km demuestran que, en determinadas condiciones, el Explorer puede moverse por debajo de este escenario de referencia.
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CVE: instalar un cargador para el Ford Explorer en casa
En un vehículo como el Ford Explorer, disponer de un punto de carga doméstico correctamente dimensionado puede hacer que la experiencia con el coche eléctrico sea mucho más sencilla.
CVE es una consultoría especializada en movilidad eléctrica que analiza las necesidades del usuario, la potencia disponible y las características de la vivienda para buscar una solución de carga adecuada.
Después, CVE pone al usuario en contacto con dos empresas, o como máximo tres, cuyos instaladores deben cumplir la normativa de Industria y la ITC-BT-52.
El objetivo es ofrecer una solución llave en mano, evitando que el usuario tenga que coordinar por separado los diferentes trabajos necesarios para instalar el cargador.
CAE para el Ford Explorer eléctrico
Al tratarse de un vehículo 100 % eléctrico, el Ford Explorer puede entrar dentro del proceso de los Certificados de Ahorro Energético (CAE).
CVE puede tramitar estos certificados sin coste para el usuario. La compañía agrupa solicitudes a nivel nacional y comunica una recuperación aproximada del derecho en un plazo de 30 a 45 días, de acuerdo con el proceso establecido.
Conclusión: nuestra opinión del Ford Explorer Collection AWD
Hemos podido probar el Ford Explorer durante una semana en la que hemos recorrido ciudad y carretera prácticamente a partes iguales. Por eso podemos decir que es un coche muy equilibrado para el tamaño y el peso que tiene y para ser tracción integral.
En ciudad hemos hecho consumos medios, por trayecto, de menos de 15 kWh/100 km y, en carretera, en un viaje Madrid-Valencia, sacamos un consumo medio de 17,9 kWh/100 km, algo que nos sorprendió gratamente.
Es un coche muy cómodo de conducir. Destacamos especialmente la suspensión, el amplio espacio que encontramos en las plazas traseras, la existencia de botones en el volante para poder controlar las principales funciones y esa pantalla central de un tamaño bastante considerable que, además, podemos adaptar en diferentes posiciones según consideremos.
También hemos encontrado algunos puntos a mejorar.
Por ejemplo, la frenada regenerativa. En muchas otras marcas podemos controlarla cómodamente mediante las levas colocadas en la parte posterior del volante. Aquí no las tenemos. Hay dos "fuerzas" de frenada regenerativa y se debe ir controlando pisando el acelerador para evitar que frene de una manera demasiado brusca.
Por otro lado, y mucho más fácil de solucionar, la dirección del volante nos ha parecido excesivamente blanda, haciendo que cualquier movimiento, por pequeño que sea, se transmita a las ruedas.
Pero desde luego creemos que este coche debería ser el candidato de muchas familias por su versatilidad, su calidad de insonorización y sus calidades, que en el acabado Collection dan mucho la talla.
El Explorer consigue algo que no siempre resulta sencillo en un SUV eléctrico: ofrecer un coche cómodo para el día a día, suficientemente eficiente en ciudad, capaz de afrontar viajes largos y con un nivel de espacio y equipamiento que lo convierten en una alternativa muy completa para una familia.
Y en nuestra experiencia, el consumo real obtenido durante la semana de prueba termina de reforzar esa sensación de equilibrio. No estamos ante un coche pequeño ni ligero, pero los 17,9 kWh/100 km en el trayecto Madrid-Valencia nos parecen un resultado muy interesante para un SUV de estas características y con tracción integral.